Peter el incompetente
- Gerardo Saldaña

- 6 nov 2023
- 2 Min. de lectura
Hoy es cumpleaños de un amigo que se llama Pedro* pero le decíamos Peter en el trabajo. En base a ese apelativo, me acordé de aquel principio vinculado con la incompetencia denominada “la incompetencia de Peter” y decidí escribir un artículo sobre el mismo.
Antes de empezar quiero comentarles que en mi experiencia pude conocer a muchas personas que tenían ciertas habilidades tanto personales como técnicas y que recibieron varios ascensos; sin embargo muchos de ellos tuvieron algunos inconvenientes en su trabajo volviéndose incompetentes en los puestos de mayor jerarquía que ocuparon.
¿A qué se debió ello? Pues bien de acuerdo a lo indicado por el pedagogo Laurence J. Peter, lo que les pasó a estas personas es que alcanzaron su “nivel de incompetencia”. Peter, en su libro denominado “El principio de Peter” llegó a una conclusión que en el seno de las empresas la gente que es incompetente sube con mayor facilidad que aquellas personas que son competentes ya que éstos son contemplados como un peligro por sus jefes y pares que intentan que no puedan ascender. De esta manera, increíble que parezca, los más inútiles, lo más inmorales o llamados “sobones” continúan trepando en el organigrama de la empresa desempeñando funciones que exceden mucho de su capacidad.
En ocasiones he escuchado a varias personas que mencionan que sus jefes no saben o no tienen la experiencia para asumir nuevas responsabilidades. Eso me pareció extraño pero finalmente entendí. Lo explicaré con un ejemplo muy ilustrativo: Lucho ingresó a trabajar a una empresa y, debido a que estaba haciendo bien su trabajo, entonces lo promovieron al siguiente nivel. Se le asignaron nuevas y más responsabilidades y, como al parecer Lucho lo estaba haciendo bien, entonces nuevamente se lo promueve.
Como Lucho realmente estaba trabajando bien y debido a que tenía bastante tiempo en la compañía, su jefe decide promoverlo para que asuma una nueva posición superior. Sin embargo, Lucho nota que las responsabilidades que tiene le quedan demasiadas grandes y finalmente es despedido. Conclusión: se perdió a un buen trabajador y se ganó a un mal jefe.
Recordemos algo: el hecho de que alguien haga de manera eficiente el trabajo anterior no significa necesariamente que haga el superior. Además hay muchos que solo tienen el nombre de “jefe” por su nivel en la jerarquía y no necesariamente por su capacidad.
Entonces…ósea si ascendemos significa que somos incompetentes? Existe una excepción a este principio, el cual le corresponde a los excepcionalmente competentes. Éstos crecen gracias a su esfuerzo, empeño y dedicación pero no necesariamente en la misma organización en donde empezaron, sino en diferentes empresas donde reciben diferentes y mejores ofertas.
Todos tenemos un nivel de incompetencia, es decir un punto límite en nuestra capacidad de seguir creciendo y adquirir nuevas responsabilidades. Si sobrepasamos ese punto límite, entonces entramos al nivel de incompetencia. Por tanto, debemos ser conscientes de sentir, pensar, querer y obrar con conocimiento de lo que se hace, es decir mantenerse en su nivel de competencia.
Termino con una frase: “cada vez que subas un escalón de TRIUNFO, sube dos de HUMILDAD.
Saludos positivos.



Comentarios